Placeres

(Echando un vistazo a mi abandonado blog Luz de Otoño, he querido recuperar esta entrada para compartirla una vez más. Espero que os guste. Fue un placer escribirla en su momento…)

Placeres son momentos preciosos y sencillos que llenan de goce y satisfacción nuestras vidas. Esos pedacitos de tiempo y espacio que se atesoran en el fondo del ser y que nos ayudan a ser felices. El deleite de los sentidos en todos los ídem, valga la redundancia. Vista, oído, olfato, gusto, tacto. Hedonismo en estado puro, pero hedonismo bien entendido.
… un café con leche recién hecho…
… la Gymnopédie nº 1 de Erik Satie…
… una caricia todo a lo largo de la espalda…
… la risa de un bebé…
… el cielo gris y la luz de otoño…
… el aroma de las mimosas en primavera…
… chocolate amargo…
… el tacto de la hierba húmeda en los pies descalzos…
… “¡Ajjjo!”…
… una buena conversación sobre cualquier cosa interesante, trascendente o mundano…
… la hipnosis que produce ver dormir a tu hijito, imagen viva de la placidez„,
… la luz del amanecer entrando por la ventana, la brisa refrescante, cortinas blancas, el susurro del mar, el abrazo del ser amado… (esta es el colmo del placer, para mi gusto)

Soy hedonista convencida.