The Return of the Alien Queen
Lo se.
Han pasado seis meses desde la última vez que me dejé ver por aquí.
Hay veces que la vida misma te obliga a revisar tus prioridades y dejas en segundo plano ciertas cosas que, aunque te encanten, no te queda más remedio que aparcar un tiempo. Tal vez lo urgente no deje tiempo a lo importante. Lo cierto es que un hijo pequeño, un trabajo a tiempo completo y un embarazo en curso quitan muchísimo tiempo. Tiempo y energías para que la neurona funcione y se puedan escribir cosas que sean más o menos interesantes, o divertidas, o simplemente que no sean una sarta de tonterías una detrás de la otra.
Por cierto, sí, habéis leído bien. Embarazo en curso. La Reina Alien ha vuelto… literalmente. Bueno, más bien me siento como Ellen Ripley con la Reina Alien dentro, pero esa es otra historia…
Han sido seis meses de ilusión, náuseas, visitas al ginecólogo, peleas con el niño pequeño, peleas con el trabajo, analíticas, ecografías, camisetas frikis con aliens en las ecografías, agotamiento y lo que te rondaré morena, porque aún me quedan tres meses.
Así que quiero dedicar este post a todas las madres que ya lo son, a las que se lo están pensando y a las que nunca lo serán. Sean frikis o no.
Os quiero contar lo que no nos quisieron contar sobre el embarazo (o que comentaron muy por encima para no meternos miedo). Porque parece que el embarazo es esa época de felicidad, ilusiones, flores y algodoncitos de azúcar donde todo es amor y esperanza y de color de rosa, y tienes que estar feliz y contenta y ay de ti como se te ocurra no ser así porque ya eres una mala futura madre.
Lo confieso. Soy una futura madre horrible. Y una madre horrible también, pero esa es otra historia (baste decir que mi niño duerme en mi cama si le da la gana y que ve dibujos animados de superhéroes… madre horrible).
Os voy a enumerar diez cuestiones sobre la preñez que tal vez no gusten a los fanáticos de la maternidad. Pero oye, yo soy friki, y no fanática…
1.- Sí, hace ilusión. Por supuesto. Pero el 90% del tiempo estás acojonada por todo lo que se te viene encima. Y si es el segundo, como es mi caso, con más razón, porque YA se lo que se me viene encima, y será multiplicado por dos.
2.- Vas arrastrada por los rincones desde el momento en el que te quedas preñada hasta que pares. El feto es un vampirito que te va succionando la energía continuamente.
3.- Te van a poner a dieta por cualquier tontería. En vez de dejarte comer como es debido, te hacen tomar una pastillita de vitaminas. Si coges poco peso, malo. Si coges mucho, malo también. Hagas lo que hagas, ten por seguro que estará mal hecho.
4.- Tu cuerpo cambia. Mucho. Se te pone aspecto de deidad femenina prehistórica, con sus caderotas anchas y sus mamas enormes. Y más vale que te acostumbres, porque a menos que seas millonaria y te puedas hacer la estética, el cuerpo se queda cambiado para los restos. Al menos, tendrás cuerpo de diosa…
5.- Tu piel se seca. Tu barriga se llenará de pelos como si fueras la hermana pequeña de Chewbacca. No se te caerá el pelo en todo el embarazo, pero se te caerá de golpe tres meses después. Te salen estrías (y ya puedes gastarte lo que quieras en cremas hidratantes: salen). Y manchas. Y no todo desaparece cuando das a luz.
6.- Es muy posible que estés los primeros tres meses vomitando como una campeona. Con suerte, no te durará todo el embarazo.
7.- El peso de la barriga pinza el nervio ciático, y la pierna empieza a ir a rastras. También hace que duela la espalda. Con suerte, al estar de pie te dolerán las piernas, y al sentarte, la espalda.
8.- A medida que la barriga crece, ocupa el espacio del estómago y de los pulmones, ergo te da ardor de estómago como comas más cantidad de la cuenta y te fatigarás sólo con dar cuatro pasos.
9.- Todas estas cosas chachis tienen una única solución: parir.
10.- Sobre el parto: da mucho miedo, sobre todo la primera vez. Pero a pesar de que duele como el demonio, es lo más bonito que he vivido en mi vida.
No soy tremendista. Soy de las que piensan que un embarazo es toda una pedazo de experiencia, pero que en absoluto es la experiencia preciosa y fantabulosa y genial que nos quieren vender. Son nueve meses en los que cuando no estás susceptible estás dolorida, o nauseosa, o agotada.
Eso sí, el sentirse como Ellen Ripley con la Reina Alien dando vueltas ahí dentro es una gozada. Excepto cuando te mete el codo en las costillas, pero ya me vengaré de ella cuando nazca…
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Obviamente, creo que el resultado compensa. Soy de las que han tenido muy malos embarazos, y aún así he repetido en dos ocasiones. Es totalmente cierto que todo lo malo se olvida cuando tienes al peque en brazos.
Y es una gozada cuando tu peque de dos años ya te sabe recitar de memoria a todos los miembros de Los Vengadores, o te tararea la Marcha Imperial.
Hace unos días nos surgió en casa a @Etelfom y a mí un interesante debate. ¿Y si nos invadieran los alienígenas? ¿Qué tendríamos que hacer para sobrevivir? Empezamos a divagar y a charlar y a echarnos unas risas evocando todas las pelis, libros y videojuegos sobre invasiones extraterrestres que se nos ocurrieron. Y al final, surgió la idea. “Deberíamos escribir una guía de supervivencia ante invasiones alienígenas”.
@Etelfom se puso enseguida a ello, y decidimos liarnos la manta a la cabeza y abrir un blog entre los dos para compartir nuestras ideas. Nunca se sabe…
Espero que lo disfrutéis tanto como nosotros lo estamos haciendo al escribirlo. Ya nos contaréis si es útil cuando empecemos a ver platillos volantes por el cielo.
Placeres
(Echando un vistazo a mi abandonado blog Luz de Otoño, he querido recuperar esta entrada para compartirla una vez más. Espero que os guste. Fue un placer escribirla en su momento…)
Placeres son momentos preciosos y sencillos que llenan de goce y satisfacción nuestras vidas. Esos pedacitos de tiempo y espacio que se atesoran en el fondo del ser y que nos ayudan a ser felices. El deleite de los sentidos en todos los ídem, valga la redundancia. Vista, oído, olfato, gusto, tacto. Hedonismo en estado puro, pero hedonismo bien entendido.
… un café con leche recién hecho…
… la Gymnopédie nº 1 de Erik Satie…
… una caricia todo a lo largo de la espalda…
… la risa de un bebé…
… el cielo gris y la luz de otoño…
… el aroma de las mimosas en primavera…
… chocolate amargo…
… el tacto de la hierba húmeda en los pies descalzos…
… “¡Ajjjo!”…
… una buena conversación sobre cualquier cosa interesante, trascendente o mundano…
… la hipnosis que produce ver dormir a tu hijito, imagen viva de la placidez„,
… la luz del amanecer entrando por la ventana, la brisa refrescante, cortinas blancas, el susurro del mar, el abrazo del ser amado… (esta es el colmo del placer, para mi gusto)
Soy hedonista convencida.
Turno de Noche
Estas cosas siempre empiezan en los hospitales.
En el turno de noche.
Un paciente que acude a urgencias con una herida fea en el hombro. “Es que me ha mordido un señor en una pelea”. Claro. Nada, antirrábica, antitetánica, se abre, se limpia, se pone un drenaje y a planta. Cura cada doce horas, suero y betadine por los penrose. Antibióticos, antitérmicos y analgésicos. Brazo en alto. Dieta normal sin sal. Puede levantarse al baño.
A las pocas horas, a media tarde, la infección empieza a bajar por el brazo, que arde y casi explota de la inflamación. Comienza la fiebre, que cada vez es más y más alta y no cede con ninguna medida aplicada.
En el turno de noche, el paciente entra en parada cardiorrespiratoria y muere. Pero no muere, claro. En el ratito que tarda en llegar el médico, el paciente ya no está muerto. Los ojos están en blanco, el brazo rezuma pus y se ha levantado de la cama y se está comiendo literalmente a su esposa.
Solo queda correr. Todo lo rápido que se pueda.
Y rezar para que sólo sea un zombie, y no un infectado…
Tierra.
Era tan hermosa. Tan redonda. Tan azul. Tan brillante.
La Tierra…
La mayor maravilla que un hombre podía experimentar era contemplar la Tierra desde el espacio, flotando dentro de un traje espacial, pendiendo tan sólo del cable de seguridad que lo anclaba a la nave.
Solo que él no tenía ese cable.
La avería les obligaba a regresar rápidamente a tierra si querían salvar la vida. El oxígeno en el espacio es finito. Y él había conseguido tapar el orificio del escape, al menos el tiempo suficiente para que la nave regresase.
La avería también había dañado el cable de seguridad. Había sido una misión suicida. Su vida por la de sus compañeros. Tenían hijos, familia, amigos. Él no tenía a nadie que le fuera a echar de menos allí abajo.
La nave regresó a la Tierra. Esperaba que con todos vivos. Si no, el sacrificio habría sido en vano.
Y allí estaba. Flotando en el espacio. Sobre la Tierra. Contemplando el azul de los azules, el brillo perfecto.
El oxígeno se acabaría pronto. Debía tomar la pastilla, o sería doloroso.
Pendería eternamente sobre la maravilla de las maravillas.
Cerró los ojos. Durmió. Para siempre.
Feliz.

Ya se que está muy vista, pero me encanta esta foto…
Vale, vuelve a ser una recomendación y ya se que no es domingo. Mi vida sigue siendo complicada.
Id a ver Thor. Genal. Divertidísima. Truenos, rayos, martillos y chicos grandotes y guapazos.
… no puedo esperar el año que viene para ver Los Vengadores…
Ya se que hace mucho que no posteo nada interesante… Mientras puedo actualizar con algo mejor, aquí os dejo este trailer, que tiene muy buena pinta. Disfrutadlo.

